

El ODS 13, sitúa en el centro la urgencia de actuar frente a la crisis climática, un fenómeno global que impacta de forma desigual en los derechos de millones de personas.
La dependencia mundial de los combustibles fósiles es una de las principales causas del calentamiento global.
La crisis climática acelera la degradación de los ecosistemas y debilita su capacidad de proveer servicios esenciales.
La función reguladora de los océanos está llegando a su límite, con impactos profundos, y la subida del nivel del mar amenaza ecosistemas costeros esenciales.
El cambio climático afecta de forma directa a la producción, acceso y disponibilidad de alimentos.
La infraestructura tradicional ha contribuido a la emisión masiva de gases de efecto invernadero.
Los actuales patrones de consumo y producción son la causa de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, agravan la pérdida de biodiversidad y la vulneración de derechos humanos básicos.
El ODS 11 busca garantizar que los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. El cambio climático supone un reto directo para este objetivo.
Los efectos y la relación del cambio climático con los conflictos armados.
El cambio climático actúa como un multiplicador de las desigualdades existentes incrementando las brechas entre países y dentro de ellos.
El cambio climático afecta directamente a la salud humana de distintas formas. Además, fenómenos extremos consecuencia de la crisis climática agravan la situación.



